Una reja bien hecha protege durante 30 años. Una mal calculada se desencaja a los dos inviernos y, lo que es peor, deja huecos por donde alguien puede colar el brazo.
En Barcelona lo vemos mucho: ventanas a patio interior, bajos en calles con paso, balcones franceses, locales antiguos, fachadas donde la comunidad no deja poner cualquier diseño… Cada ventana pide una solución distinta. No es lo mismo una reja fija para una planta baja del Eixample que una abatible con cerradura para un dormitorio en Sant Andreu.
En esta guía encontrarás los tipos de rejas para ventanas, los materiales más habituales, precios orientativos, diseños, acabados y cómo fabricamos una reja a medida desde nuestro taller de C/ Llançà, 51.
Si ya tienes claro que necesitas presupuesto, puedes ir directamente al formulario. Si todavía estás comparando opciones, sigue leyendo con calma.

Respuesta rápida sobre rejas para ventanas
✅ Tipos principales: fijas, abatibles, extensibles, correderas, decorativas y modernas.
✅ Materiales: hierro macizo, acero galvanizado, acero inoxidable y aluminio.
✅ Precio orientativo: desde 100 €/m² con instalación incluida.
✅ Plazo habitual desde medición a instalación: 7-15 días en Barcelona, según carga de taller y acabado.
✅ Lo más elegido en plantas bajas: reja fija de cuadradillo macizo de 14 mm con acabado pintado al horno.
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Vamos a medir gratis a tu domicilio en Barcelona y área metropolitana. Te pasamos presupuesto por escrito en 48-72h.
¿Para qué sirven realmente las rejas para ventanas?
Las rejas para ventanas sirven para tres cosas muy concretas: dificultar el robo, evitar caídas y proteger sin perder la estética de la fachada. Bien diseñadas, no son solo “barrotes”: son una barrera física que compra tiempo, disuade y se adapta a la vivienda.
La primera función es la seguridad antirrobo. Una reja no hace que una vivienda sea invulnerable —ojo con eso—, pero sí cambia mucho la decisión de quien busca entrar rápido. Un ladrón típico abandona si tarda más de 3 minutos en entrar. Una reja bien hecha puede llevarle 10, 15 o directamente hacerle buscar otra ventana más fácil.
La segunda función, que se menciona menos pero es importantísima, es la protección infantil. En pisos con niños, ventanas bajas o balcones interiores, una reja puede evitar una caída grave sin tener que vivir con la ventana siempre cerrada. Aquí el diseño importa: la separación entre barrotes debe ser segura y la instalación debe quedar firme, sin holguras.
La tercera función es estética. Sí, estética. Una reja puede estropear una fachada… o puede mejorarla. En 28 años fabricando rejas en Barcelona, hemos visto de todo: rejas antiguas con óxido, modelos demasiado pesados para fachadas modernas y diseños minimalistas que quedan casi como parte de la arquitectura.
Por eso no trabajamos igual una planta baja de Gràcia que una ventana en un ático de Les Corts. La seguridad importa, claro. Pero también importa que la reja no parezca un pegote.
Tipos de rejas para ventanas: todas las que existen
Existen varios tipos de rejas para ventanas, y cada uno responde a una necesidad distinta. Las fijas son las más seguras, las abatibles permiten abrir paso en caso de emergencia, las extensibles se recogen, y las decorativas o modernas cuidan más la estética.
Antes de elegir, conviene pensar en tres cosas: dónde está la ventana, si necesita salida de emergencia y cuánto peso visual acepta la fachada. También puedes ver las rejas metálicas a medida que fabricamos.
Rejas fijas: las más seguras
Las rejas fijas para ventanas son las más seguras porque no tienen puntos de apertura manipulables. Van soldadas o ancladas al muro, y se usan sobre todo en plantas bajas, patios interiores, ventanas de acceso fácil y zonas donde la prioridad es impedir la entrada.
En el taller solemos fabricarlas con cuadradillo macizo de 12 mm o 14 mm, según el nivel de seguridad que se busque. El cuadradillo macizo es ese hierro grueso y cuadrado de las rejas de toda la vida —el que no se dobla con facilidad ni se vence con un empujón.
La limitación es clara: si esa ventana debe funcionar como salida de emergencia, una reja fija no siempre es la mejor opción. Para dormitorios o ventanas que puedan servir de escape, conviene valorar una abatible con cerradura.

Rejas abatibles: con cerradura
Las rejas abatibles para ventanas se abren como una puerta. Son muy útiles cuando la ventana tiene que poder abrirse completamente: dormitorios, salidas a patio, plantas bajas con posible escape o viviendas donde se necesita acceso al exterior para limpiar, ventilar o mantener instalaciones.
La clave de una reja abatible no está solo en el hierro. Está en la cerradura, las bisagras y el marco. Si el cierre es débil, la reja deja de ser una protección seria. Por eso recomendamos cerraduras de seguridad y, cuando encaja, sistemas más resistentes frente a manipulación. Para puertas y cierres vinculados a seguridad, puedes leer también nuestra guía sobre cerradura recomendada por la policía.
Lo decimos por experiencia: una abatible mal pensada da más problemas que tranquilidad. Tiene que abrir bien, cerrar firme y no rozar con el tiempo.

Rejas extensibles o tipo acordeón
Las rejas extensibles para ventanas, también conocidas como rejas tipo acordeón, se desplazan lateralmente y se recogen cuando no se necesitan. Son habituales en comercios, locales, accesos secundarios y ventanas donde interesa dejar el hueco despejado durante parte del día.
Marcas como Alberts, Relaxdays o algunos modelos estándar tipo DMS aparecen mucho en búsquedas online, pero aquí hay que tener cuidado: una reja extensible comprada como producto suelto no siempre encaja bien con el hueco real. En ventanas antiguas, un centímetro torcido arriba o abajo ya cambia toda la instalación.
Nos lo preguntan mucho los vecinos de Cornellà y Hospitalet: “¿Me sirve una extensible estándar?”. A veces sí. Muchas veces, no. Por eso medimos antes.

Rejas correderas o deslizantes
Las rejas correderas o deslizantes son menos habituales en ventanas pequeñas, pero pueden tener sentido en porches, terrazas, balcones amplios o huecos donde una hoja abatible ocuparía demasiado espacio.
Funcionan mediante guías, por lo que necesitan una instalación muy bien nivelada. Si la guía queda mal, la reja acaba rozando, haciendo ruido o bloqueándose. No es la opción más común para una ventana estándar de vivienda, pero en huecos grandes puede ser práctica.
Rejas decorativas o de forja
Las rejas decorativas y de forja se eligen cuando la estética tiene tanto peso como la seguridad. Son habituales en cascos antiguos, viviendas con fachada clásica, edificios protegidos o propiedades donde no se quiere romper el carácter original.
Aquí entran volutas, curvas, puntas decorativas, detalles en pletina y acabados tipo negro forja u oxirón. La pletina, por ejemplo, es una pieza plana de metal que permite crear remates o marcos más elegantes.
No se trata de poner adornos por poner. Una buena reja de forja debe proteger, pero también parecer que siempre ha pertenecido a esa fachada.

Rejas modernas y minimalistas
Las rejas para ventanas modernas suelen trabajar con líneas rectas, barrotes verticales, cuadradillo más fino visualmente y acabados sobrios: negro, gris antracita, blanco o colores RAL personalizados.
Hace poco instalamos una reja moderna minimalista en una reforma del Born. La clienta no quería “sensación de cárcel”, pero la ventana daba a una calle estrecha con mucho paso. Se resolvió con barrotes verticales limpios, separación segura y pintura al horno en negro mate.
Ese es el equilibrio: seguridad, sí, pero sin convertir una vivienda reformada en un local cerrado.

Rejas “sin obra”
Las rejas sin obra son una opción interesante cuando se quiere evitar trabajos de albañilería o cuando el hueco permite una fijación especial. No son para todos los casos, pero funcionan muy bien en determinadas ventanas, sobre todo cuando el marco y el soporte están en buen estado.
Para evitar mezclar temas, hemos preparado una página específica sobre rejas para ventanas sin obra. Esta página que estás leyendo es la guía general; la otra entra al detalle de ese sistema concreto.
Materiales: hierro, acero, aluminio e inoxidable
El material de una reja define su resistencia, su mantenimiento y su comportamiento frente al óxido. En Barcelona trabajamos sobre todo con hierro macizo, acero galvanizado, acero inoxidable y, en casos más decorativos o ligeros, aluminio.
Hierro macizo: cuadradillo o redondo
El hierro macizo es el clásico que aguanta todo. Se trabaja en cuadradillo o redondo, normalmente de 12 mm, 14 mm o 16 mm en rejas reforzadas. El cuadradillo de 14 mm es uno de los formatos más utilizados para plantas bajas porque combina rigidez, presencia y seguridad.
Cada semana entran a nuestro taller medidas de ventanas del Eixample y de Gràcia para fabricar este tipo de reja. Es robusta, permite diseños clásicos o modernos y, con un buen acabado, dura muchos años.
Acero galvanizado
El acero galvanizado ofrece un equilibrio interesante entre precio y durabilidad. El galvanizado protege el metal frente a la oxidación mediante una capa de zinc, así que resiste mejor la intemperie que un hierro sin tratar.
Tiene sentido en ventanas exteriores expuestas a lluvia, patios húmedos o zonas donde se quiere reducir mantenimiento. No significa que nunca pueda oxidarse, pero sí aguanta mejor si la fabricación y el acabado están bien hechos.
Acero inoxidable
El acero inoxidable es recomendable para zonas cerca del mar o con mucha humedad. En barrios como la Barceloneta o municipios como Castelldefels, el salitre castiga mucho cualquier metal mal protegido.
Si tuviéramos un euro por cada reja oxidada que cambiamos en la Barceloneta por el salitre… bueno, tendríamos para llenar medio taller de pintura epoxi. En estos casos conviene valorar inoxidable o acabados de alta resistencia.
Aluminio
El aluminio es ligero y resiste bien la corrosión, pero no ofrece la misma seguridad que el hierro macizo o el acero. Puede ser útil en elementos decorativos, cerramientos ligeros o soluciones donde el peso es un problema.
Ahora bien: para una ventana de planta baja donde la prioridad es evitar una intrusión, no suele ser nuestra primera recomendación. Puede quedar bonito, sí, pero la seguridad real se mide en resistencia, anclaje y dificultad de corte.

Diseños y acabados
El diseño de una reja debe adaptarse a la fachada, al nivel de seguridad y al estilo de la vivienda. No es lo mismo una reja de forja clásica que una minimalista de líneas verticales con pintura al horno en gris antracita.
Estilos: clásico, forja, geométrico, vertical moderno y minimalista
Los estilos clásicos funcionan muy bien en fachadas antiguas, patios interiores y viviendas donde ya hay hierro visto. Las rejas de forja permiten curvas, detalles decorativos y remates tradicionales.
Los diseños geométricos y verticales modernos son más limpios. Se usan mucho en reformas actuales, locales renovados o viviendas donde se quiere proteger sin cargar demasiado la imagen exterior.
El minimalismo no significa debilidad. Una reja sencilla puede ser muy segura si está fabricada con buen material, soldadura completa y anclajes profundos.
Colores y acabados: pintura al horno, oxirón, negro forja y RAL personalizado
La pintura al horno es uno de los acabados más recomendables porque ofrece una capa uniforme y resistente. El oxirón aporta textura y aspecto metálico, muy usado en rejas clásicas. El negro forja sigue siendo el acabado más pedido.
También podemos trabajar colores RAL personalizados, que son referencias estandarizadas de color. Por ejemplo: gris antracita, blanco roto, verde oscuro o el tono que pida una comunidad de vecinos.
Ojo con esto: el acabado no es solo estética. Un mal acabado es el principio del óxido.
¿Qué tipo de reja para ventana es el más seguro?
Las rejas más seguras para ventanas son las fijas, fabricadas con cuadradillo macizo grueso, soldadura completa, separación reducida entre barrotes y anclajes profundos al muro. Cuantos menos puntos de apertura tenga la reja, más difícil será manipularla desde fuera.
Si buscamos seguridad pura, la reja fija gana. No tiene bisagras, no tiene cerradura, no tiene hoja móvil y no ofrece tantos puntos débiles. Para plantas bajas, ventanas a patios interiores y huecos accesibles desde la calle, suele ser la opción más robusta.
Una reja de seguridad bien planteada debería tener:
- Cuadradillo macizo de 14 mm o superior si se busca una protección reforzada.
- Soldadura completa, no un montaje débil por piezas.
- Anclajes profundos al muro, idealmente de mínimo 100 mm con resina química cuando el soporte lo permite.
- Separación entre barrotes igual o inferior a 12 cm, para impedir que alguien pueda colar el brazo.
- Diseño sin tornillos accesibles desde el exterior.
El otro día nos llamaron de un piso en planta baja de Sant Andreu porque habían intentado forzar una ventana del patio. La reja antigua tenía tornillos vistos por fuera. No estaba rota, pero tampoco estaba pensada para resistir una manipulación seria.
Si la reja debe ser abatible, lo crítico pasa a ser la cerradura. Ahí recomendamos sistemas de cierre de seguridad y, si el caso lo pide, soluciones antibumping. También se puede reforzar la seguridad de la vivienda al complementar con puerta blindada, sobre todo en plantas bajas o accesos vulnerables.
¿Cuánto cuestan las rejas para ventanas en 2024?
Poner rejas en las ventanas cuesta desde 100 €/m², instalación incluida, aunque el precio final depende del tipo de reja, grosor del material, acabado, número de unidades, accesibilidad de la obra y si hace falta algún trabajo especial de anclaje.
No nos gusta dar precios cerrados sin medir. Una ventana torcida, una fachada antigua o un muro hueco pueden cambiar bastante el presupuesto. Aun así, esta tabla sirve como orientación inicial para comparar modelos.
| Tipo de reja | Precio orientativo por m², instalación incluida |
|---|---|
| Reja fija básica de cuadradillo macizo 12 mm | 100–150 €/m² |
| Reja fija reforzada de cuadradillo 14 mm | 135–190 €/m² |
| Reja abatible con cerradura | 200–300 €/m² |
| Reja extensible tipo acordeón | 130–190 €/m² |
| Reja decorativa de forja | 160–300 €/m² |
| Reja moderna minimalista | 150–220 €/m² |
| Reja “sin obra” con fijación especial | 130–230 €/m² |
Hay varios factores que pueden abaratar o encarecer el trabajo. El tamaño y el número de unidades influyen mucho: no cuesta lo mismo fabricar una sola reja pequeña que preparar cuatro iguales para varias ventanas.
También cuenta el grosor del barrote. Un cuadradillo de 12 mm es más económico que uno de 14 mm o 16 mm, pero también ofrece menos resistencia. El acabado cambia el precio: no es lo mismo una imprimación sencilla que una pintura al horno o un RAL personalizado.
El acceso a la obra también importa. Una planta baja accesible no se instala igual que un tercer piso sin ascensor, una fachada complicada o un patio interior donde hay que trabajar con mucho cuidado.
Y luego está el soporte. Si el muro permite anclajes directos, perfecto. Si hay que reforzar, corregir o hacer trabajo de albañilería, se valora aparte.
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Cuéntanos qué ventanas tienes: cuántas son, dimensiones aproximadas y en qué planta están. Te llamamos para concertar la visita.
¿Qué poner en vez de rejas en las ventanas?
En vez de rejas en las ventanas puedes poner cristales laminados de seguridad, persianas reforzadas, sensores, alarmas, películas de seguridad o sistemas combinados. Aun así, para plantas bajas, la reja sigue siendo la opción más disuasoria porque se ve antes de intentar entrar.
Los cristales laminados de seguridad retrasan mucho la rotura. No impiden siempre el robo, pero dificultan que el cristal se rompa de forma limpia y rápida.
Las persianas de aluminio reforzadas o blindadas también ayudan, sobre todo en viviendas donde no se quiere alterar la fachada con barrotes. Eso sí: si la persiana está subida, la protección desaparece.
Los sensores y alarmas son útiles, pero actúan cuando ya hay intento de intrusión. Una reja trabaja antes: evita o retrasa el acceso físico.
La película de seguridad es una lámina adhesiva que mantiene el cristal unido al romperse. Puede ser una buena ayuda, pero no sustituye una barrera metálica en una ventana vulnerable.
La opción más realista muchas veces es combinar: rejas + alarma, o rejas + cristal laminado. En seguridad, las capas funcionan mejor que una sola solución milagrosa.
Cómo fabricamos una reja a medida en Amb Tot Tancat, paso a paso
Fabricar una reja a medida empieza midiendo bien. Después se diseña, se presupuesta, se corta el metal, se suelda, se lija, se pinta y se instala en la vivienda. En Amb Tot Tancat lo hacemos desde taller propio en Barcelona.
1. Llamada o formulario inicial
Todo empieza con una orientación rápida. Nos explicas qué necesitas, dónde está la ventana, si es planta baja, patio interior, balcón, local o vivienda.
Con esa información ya podemos decirte qué tipo de reja tiene más sentido: fija, abatible, extensible, decorativa, moderna o sin obra.
2. Visita y medición en domicilio
Vamos a medir a tu domicilio en Barcelona y área metropolitana. La medición es clave porque muchas ventanas no están perfectamente rectas, sobre todo en edificios antiguos.
Medimos ancho, alto, profundidad, soporte del muro, obstáculos, persianas, marcos y posibles interferencias. Una reja bien medida entra a la primera. Una mal medida acaba con retoques, holguras o problemas de instalación.
3. Diseño y presupuesto por escrito
Después preparamos una propuesta con el modelo recomendado, el acabado, el tipo de anclaje y el presupuesto cerrado por escrito.
Si hace falta, podemos acompañarlo con bocetos sencillos para que veas cómo quedará. No hace falta entender de metalistería: la idea es que sepas exactamente qué se va a fabricar.
4. Fabricación en taller propio
Fabricamos en nuestro taller de C/ Llançà, 51. Cortamos el material, soldamos, repasamos uniones, lijamos y preparamos el acabado.
En el taller solemos comprobar escuadras y medidas antes de llevar la reja a obra. Parece obvio, pero evita muchos problemas.
5. Instalación
La instalación de una unidad estándar suele resolverse en un día, dependiendo del acceso y del tipo de anclaje. Trabajamos procurando dejarlo todo limpio y con la reja perfectamente alineada.
Al terminar, revisamos apertura si es abatible, cierre, anclajes y acabados visibles.
6. Garantía y mantenimiento
Una reja no termina el día que se instala. Si hay que revisar algún ajuste, explicar mantenimiento o valorar repintado con los años, estamos cerca. Esa es la diferencia entre comprar una reja estándar online y trabajar con un fabricante local.
Puedes ver instalaciones reales para hacerte una idea de modelos, acabados y tipos de vivienda.
Empezamos por una visita sin compromiso
Medimos, te asesoramos sobre el modelo más adecuado y te entregamos presupuesto cerrado. Si no encaja, ningún problema.
Mantenimiento de las rejas para que duren 30 años
Una reja puede durar décadas si está bien fabricada, bien instalada y se mantiene de forma sencilla. El mantenimiento consiste sobre todo en revisar óxido, limpiar la superficie y repintar antes de que el deterioro avance.
Una vez al año conviene mirar los puntos de soldadura, los anclajes y las zonas donde se acumula agua. Si ves pintura levantada, burbujas o pequeñas manchas marrones, no lo dejes pasar. El óxido empieza pequeño y luego se mete por debajo de la pintura.
Para la limpieza habitual basta con un paño húmedo y, si hay suciedad acumulada, jabón neutro. Evita productos agresivos que puedan dañar la pintura.
En zonas cercanas al mar —Barceloneta, Castelldefels, Sitges o viviendas muy expuestas al salitre— el mantenimiento debe ser más frecuente. El salitre acelera la oxidación, sobre todo en soldaduras, esquinas y puntos donde la pintura ha recibido golpes.
En esos casos recomendamos materiales o acabados más resistentes: acero inoxidable, galvanizado, pintura epoxi o pintura al horno de buena calidad.
Rejas para ventanas en Barcelona y área metropolitana
Fabricamos e instalamos rejas para ventanas en Barcelona y área metropolitana. Trabajamos desde C/ Llançà, 51, así que podemos medir, fabricar e instalar sin depender de intermediarios ni enviar piezas estándar que luego no encajan.
Atendemos viviendas, locales y comunidades en barrios como Eixample, Gràcia, Sants, Sant Andreu, Sant Martí, Sarrià, Horta-Guinardó, Ciutat Vella y Les Corts.
También nos desplazamos a municipios del área metropolitana como Hospitalet, Cornellà, Castelldefels, Sant Boi, Badalona, Sant Adrià, Terrassa y Sabadell.
NAP local:
Amb Tot Tancat
C/ Llançà, 51 · 08015 Barcelona
93 226 33 70
También ofrecemos asistencia de cerrajería urgente 24h cuando el problema no es solo fabricar una reja, sino resolver una entrada forzada, una cerradura dañada o una puerta que ha quedado comprometida.
Para conocer más sobre el equipo de Amb Tot Tancat, puedes visitar nuestra página de empresa.
Preguntas frecuentes sobre rejas para ventanas
¿Cuánto cuesta poner rejas en las ventanas?
Poner rejas en las ventanas cuesta desde 100 €/m², con instalación incluida. El precio final depende del tipo de reja, el grosor del hierro, el acabado, la cantidad de unidades, el acceso a la vivienda y si hacen falta anclajes especiales o trabajos de albañilería.
¿Qué poner en vez de rejas en las ventanas?
Puedes poner cristales laminados de seguridad, persianas reforzadas, sensores, alarmas o películas de seguridad. Aun así, en plantas bajas o ventanas accesibles, la reja sigue siendo la opción más visible y disuasoria porque actúa antes de que intenten entrar.
¿Qué tipo de rejas son las más seguras?
Las más seguras son las rejas fijas de cuadradillo macizo, con soldadura completa, anclajes profundos y separación reducida entre barrotes. Al no tener puntos de apertura, son más difíciles de manipular que una reja abatible o extensible.
¿Cuáles son las rejas más seguras para ventanas?
Para ventanas, las rejas más seguras suelen ser las fijas reforzadas con cuadradillo macizo de 14 mm o 16 mm. Si la ventana necesita salida de emergencia, conviene una abatible con cerradura de seguridad y bisagras protegidas.
¿Cuánto tarda en fabricarse e instalarse una reja a medida?
El plazo habitual desde la medición hasta la instalación suele ser de 7 a 15 días en Barcelona, según el tipo de reja, el acabado elegido y la carga de taller. Los modelos especiales o acabados RAL personalizados pueden requerir más tiempo.
¿Hace falta permiso para poner rejas en una ventana de fachada en Barcelona?
Depende de la fachada, la comunidad y la normativa aplicable. Si la reja altera la estética exterior, lo habitual es consultar antes con la comunidad de vecinos y, en casos concretos, revisar criterios municipales. En edificios protegidos hay que tener especial cuidado.
¿Se pueden quitar las rejas si vendo el piso?
Sí, normalmente se pueden retirar, aunque dependerá del tipo de anclaje y del estado del muro. Si se instalaron con anclajes profundos, al quitarlas puede hacer falta reparar agujeros, pintura o pequeños desperfectos en fachada o marco.
¿Qué pasa si tengo comunidad de vecinos: necesito su permiso?
Si la reja afecta a la fachada visible, lo recomendable es pedir permiso a la comunidad antes de instalar. En comunidades de vecinos también hacemos trabajos metálicos y puertas comunes; puedes ver más sobre trabajos en comunidades de vecinos.
¿Qué reja conviene en planta baja vs. balcón francés?
En planta baja suele convenir una reja fija reforzada o abatible con cerradura si se necesita salida. En un balcón francés, donde también importa mucho la estética, suelen funcionar mejor diseños verticales, decorativos o minimalistas adaptados a la fachada.
¿Las rejas de aluminio son seguras o solo decorativas?
Las rejas de aluminio resisten bien la corrosión y pesan poco, pero no suelen ser tan seguras como las de hierro macizo o acero. Para zonas vulnerables, recomendamos hierro o acero. El aluminio puede encajar mejor en soluciones ligeras o decorativas.
¿Cuánto se tarda en instalar una reja sin obra?
Una reja sin obra puede instalarse en unas horas si el hueco está preparado y la fijación es viable. Aun así, primero hay que medir y comprobar soporte, marco y resistencia del punto de anclaje. No todas las ventanas admiten este sistema.
¿Cómo se evita el óxido cerca del mar, en zonas como Barceloneta o Castelldefels?
Para evitar el óxido cerca del mar conviene elegir materiales y acabados resistentes: acero inoxidable, galvanizado, pintura epoxi o pintura al horno. También ayuda limpiar la reja periódicamente y revisar soldaduras y anclajes al menos una vez al año.
Rejas para ventanas a medida en Barcelona desde 1997
Fabricamos en taller propio e instalamos nosotros. Sin intermediarios.
Sobre quién está detrás de este texto
Amb Tot Tancat es un taller familiar de Barcelona especializado en cerrajería, carpintería metálica y soluciones de seguridad desde 1997.
Fabricamos e instalamos rejas para ventanas, balcones y puertas a medida desde nuestro taller en C/ Llançà, 51, 08015 Barcelona. Nuestro equipo combina fabricación, instalación y mantenimiento, así que no dependes de una tienda online ni de un instalador externo que no conoce el producto.
En 28 años fabricando rejas en Barcelona hemos visto ventanas de todo tipo: bajos del Eixample, patios interiores de Gràcia, locales en Sants, viviendas cerca del mar, comunidades con normas estrictas y reformas donde la estética pesa casi tanto como la seguridad.
Por eso este texto no está escrito como un catálogo genérico. Está pensado desde el oficio: medir bien, fabricar bien e instalar una reja que cumpla su función muchos años.